Los constantes cambios en la retórica del mandatario estadounidense Donald Trump están generando una mayor incertidumbre para inversionistas, empresarios y consumidores en México. Foto Flickr.com (https://flic.kr/p/2qPPxBz)
Los constantes cambios en la retórica del mandatario estadounidense Donald Trump están generando una mayor incertidumbre para inversionistas, empresarios y consumidores en México. Foto Flickr.com (https://flic.kr/p/2qPPxBz)

12 de mar. (Axis negocios) -- El gobierno del presidente estadounidense Donald J. Trump sacudió a los mercados financieros y a la opinión pública cuando reafirmó que los aranceles de 25% a las importaciones de México y Canadá, dos de sus socios comerciales más importantes, entrarían en vigor el 4 de marzo, tal como prometió desde su toma de posesión en enero.

     No obstante, la que se perfilaba como una dura sanción para ambos países por no erradicar el tráfico de fentanilo a través de sus fronteras --y que genera temores por los efectos económicos adversos que tendría en toda la región-- estuvo vigente unas 36 horas, pues el 5 de marzo Trump concedió una exención de un mes para las importaciones automotrices y al día siguiente la hizo extensiva para todos los bienes que cumplan con las reglas de origen del tratado comercial de Norteamérica (conocido aquí como T-MEC).

     La pregunta que muchos se hacen ahora es si el riesgo de aranceles quedó disipado con esta nueva pausa, la segunda desde que Trump tomó posesión. Por el momento no hay claridad sobre el curso que seguirán sus políticas proteccionistas, ya que poco después de alcanzar acuerdos con sus dos vecinos sugirió que podría cobrarles tarifas más altas en un futuro.

     Esos constantes cambios en la retórica del mandatario estadounidense son los que por ahora han generado un clima de confusión e incertidumbre, que a su vez se está reflejando en el deterioro de distintos indicadores como la confianza de los consumidores y los empresarios en México; la llegada de inversión extranjera al país o la depreciación del peso frente al dólar.

     “Hay que destacar que el presidente Trump perdió credibilidad”, dijo Sergio Kurczyn, director de Estudios Económicos de Banamex, durante la reunión plenaria del banco hace unos días. “El daño ya está hecho, la certidumbre del T-MEC ya disminuyó. . . Nuestro pronóstico es que va a seguir, que no habrá aranceles, pero la incertidumbre claramente aumentó y eso le pega a la inversión y al consumo”.

     Si bien muchos economistas coinciden en que los aranceles serán de corta duración o ni siquiera se concretarán al final del día --al menos no en los términos que viene mencionando la Casa Blanca--, la sola posibilidad de que se apliquen hace que el sentimiento de cautela prevalezca por ahora, más aún porque serían replicados por las naciones afectadas, lo que daría lugar a una guerra comercial.

     Tras la decisión de Trump, Canadá respondió de inmediato con medidas espejo contra las importaciones de la Unión Americana, mientras que México estaba listo para anunciar sus propias represalias el 9 de marzo en un evento público al que convocó la presidenta Claudia Sheinbaum, pero estas no se concretaron gracias al acuerdo con el republicano.

     La administración de Sheinbaum ha insistido en buscar el diálogo con sus contrapartes en Washington para demostrarles que sí está atacando el tráfico de fentanilo y que los aranceles, lejos de resolver el problema, perjudicarán a los consumidores y la economía de su propio país. Y si bien confían en alcanzar un acuerdo para evitar las tarifas por más tiempo, los funcionarios mexicanos han mencionado que están listos para responder a cualquier decisión de Trump con distintos planes, incluidos aranceles de represalia.

     Dichas cuotas estarían enfocadas en productos que puedan adquirirse fácilmente en otras partes del mundo, pues así se evitaría un escenario de escasez que provoque un repunte de la inflación y que sea desfavorable para los consumidores mexicanos, dijo Gabriel Casillas, economista en jefe para Latinoamérica del banco británico Barclays.

     Así, el gobierno de Sheinbaum podría gravar bienes como la carne de puerco, algunos tipos de queso, uvas, arándanos y whiskey de Estados Unidos, una estrategia similar a la que siguió el equipo del expresidente Enrique Peña Nieto en 2018, cuando también se aplicaron aranceles a productos agropecuarios para responder a las tarifas que Trump impuso al acero y el aluminio de México durante su primer periodo en la Casa Blanca, y que finalmente ayudaron a que estas se eliminaran al cabo de un año.

     En cuanto a las medidas no arancelarias que también planteó Sheinbaum, Casillas considera que podrían incluir desde nuevos permisos de importación para ciertos bienes, hasta cupos o requerimientos sanitarios más estrictos para limitar las cantidades que ingresan al país.

     Sea cual sea la decisión final de las autoridades, está claro que cualquier medida proteccionista de Estados Unidos o sus socios socavaría la esencia del T-MEC, que Trump negoció en su primer mandato y cuya primera revisión está prevista para 2026.

     Ahora, muchos expertos creen que este proceso deberá adelantarse y concluir en 2025, ante la premura de Trump para obtener concesiones en temas como la migración ilegal y una menor influencia de China en la región, además del combate al fentanilo. Dicha revisión anticipada incluso podría tener un impacto positivo, pues ayudaría a mitigar la incertidumbre sobre el futuro del tratado.

     “Debido a que cualquier política proteccionista no solo va en contra del espíritu del T-MEC, sino que además es una política económica no deseable de ninguna manera, el enfoque debe ser cómo presionar al gobierno estadounidense para que elimine los aranceles”, dijo Casillas a Axis Negocios. Sin embargo, “en el afán de no permitir ningún tipo de arancel, México podría ceder más de lo que se esperaría en ausencia de las amenazas arancelarias”.

     Lejos de dar marcha atrás, Trump decidió gravar el acero y el aluminio del resto del mundo a partir de este 12 de marzo --una acción que fue replicada por Canadá y la Unión Europea--, mientras que el 2 de abril dijo que procederá con cuotas para los autos y los productos agrícolas, a la par de aranceles recíprocos para todos los países que le cobren al suyo y tarifas generalizadas para México y Canadá, que por ahora están en pausa.

 

 


Fecha de publicación: 12/03/2025

Etiquetas: aranceles Trump guerra comercial México EUA Canadá acero aluminio TMEC Sheinbaum economía