Newsletter
Recibe gratis un resumen diario de lo más importante en negocios.
Al suscribirte aceptas los términos y condiciones de nuestra política de privacidad.
26 de mar. (Axis negocios) -- El regreso de Donald J. Trump a la presidencia de Estados Unidos ha estado marcado por los amagos arancelarios que tienen en alerta a los mercados financieros, las empresas y los gobiernos de otros países, pues como la retórica del mandatario cambia constantemente, no está claro cuál será la dimensión y el impacto perdurable de sus políticas.
Sin embargo, la administración de Claudia Sheinbaum en México parece resistir más a este nerviosismo gracias a su postura de diálogo y negociación que, si bien no es suficiente para librar todas las amenazas arancelarias de Trump, sí le ha permitido alcanzar algunos acuerdos importantes con el republicano.
Desde finales de 2024, poco después del triunfo de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, la calificadora S&P Global Ratings ya esperaba que el gobierno de Sheinbaum resolviera las eventuales disputas con el país vecino sobre comercio, migración y otros temas “de manera pragmática”, a fin de preservar la estabilidad económica y la integración entre ambas naciones. Dicho enfoque prevalece hasta ahora y le está ayudando a México a sortear los choques derivados del proteccionismo estadounidense, en opinión de la agencia crediticia.
“Las señales que hemos visto son consistentes con este pragmatismo que esperábamos en diciembre”, dijo Elijah Oliveros-Rosen, economista en jefe para mercados emergentes de S&P Global Ratings, en entrevista. “Evidentemente, el riesgo de un escenario más agresivo está ahí, en términos de aranceles y represalias de aranceles, pero lo que ha ocurrido es una clara estrategia de pragmatismo en esta negociación comercial con Estados Unidos”.
Para el especialista, las exenciones arancelarias que concedió Trump a principios de marzo para todos los bienes que cumplan con las reglas de origen del tratado comercial de Norteamérica (T-MEC) reflejan la efectividad de la estrategia que ha seguido el gobierno de Sheinbaum, pese a que cerca de 250 mil millones de dólares en importaciones mexicanas no pudieron evitar el pago de estas cuotas al no estar cubiertas por el tratado y, al menos de momento, también alcanzaron a la industria automotriz.
Además, las medidas migratorias y de seguridad adicionales que México puso en marcha para contener el tráfico de fentanilo --una de las prioridades de Trump-- son parte de este enfoque pragmático.
Gracias a ello, la calificadora no prevé un impacto permanente por las políticas de Trump en su escenario base, sino un choque temporal, aunque reconoce que gran parte de sus expectativas de largo plazo sobre la relación bilateral y, por ende, sobre la economía mexicana --que es altamente dependiente de las exportaciones hacia Estados Unidos-- se basarán en cómo se desarrolle el proceso de revisión del T-MEC previsto para 2026.
Por ahora S&P mantiene la calificación soberana de México en ‘BBB’, o el penúltimo escaño dentro del bloque de activos con grado de inversión, la cual confirmó en diciembre con perspectiva ‘estable’, por lo que no se esperan ajustes en los próximos 12 a 18 meses, aunque advirtió sobre riesgos relacionados con la estabilidad de las finanzas públicas y con la reforma al Poder Judicial.
Su postura contrastó con la de las calificadoras Moody’s y HR Ratings, que sí vieron motivos suficientes para degradar la perspectiva de ‘estable’ a ‘negativa’, sobre todo por los elevados niveles que alcanzó el déficit fiscal en 2024.
“Creemos que es una gran ancla para la perspectiva de largo plazo de México tener este tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá”, dijo Oliveros-Rosen en la charla con Axis Negocios. “Si bien podremos enfrentar retos de corto plazo, nosotros sí consideramos que el T-MEC se va a renovar y va a mantener esta ancla de largo plazo en el crecimiento de la economía mexicana”.
Aun así, la revisión no será sencilla, pues Trump podría promover reglas de origen aún más estrictas que las actuales para consolidar la cadena de producción dentro de Norteamérica y restringir la entrada de bienes de China al mercado estadounidense a través de México y Canadá, dijo el experto.
Trump impulsó la renovación del antiguo tratado de libre comercio (TLCAN) en su primer periodo, ajustando las reglas de origen de contenido regional en sectores como el automotriz, de 62.5 a 75%.
Eso sí, una menor incertidumbre sobre las condiciones comerciales futuras podría ayudar a mejorar las perspectivas de crecimiento económico para este año, al destrabar rubros como la llegada de inversión extranjera al país, la cual ya muestra un freno importante desde finales de 2024.
La economía en su conjunto también se contrajo en el último trimestre del año anterior, lo que sumado al entorno actual, llevó a los analistas encuestados por Citi a recortar su expectativa de crecimiento para 2025, que ahora sitúan en 0.6%. Algunos piensan incluso que la actividad se frenará hasta el punto de un estancamiento o una recesión, un escenario que S&P no descarta al menos desde el punto de vista de una recesión técnica, que es como se conoce en la jerga financiera a dos caídas trimestrales consecutivas del producto interno bruto.
“Los datos del primer trimestre muestran una continua debilidad en la economía, con lo cual podríamos llegar a dos trimestres consecutivos en contracción”, dijo Oliveros-Rosen. “Veremos, faltan datos de marzo para ver si este es el caso, pero sin duda, haya contracción o no, va a ser un año de menor crecimiento que el anterior y qué tanto más débil va a depender mucho de lo que ocurra con los anuncios de aranceles, con la incertidumbre alrededor de los aranceles y cuánto dure esta incertidumbre”.
Oliveros-Rosen reconoce que una desaceleración más pronunciada de la actividad económica complicaría la recaudación tributaria y, por ende, la meta de consolidación fiscal del gobierno, que busca reducir el déficit en dos puntos porcentuales este año.
No obstante, concluyó que en este momento la agencia está “esperando los datos económicos” para determinar qué tantas presiones podría enfrentar el gobierno y si sería necesario un ajuste en su estrategia fiscal.
Fecha de publicación: 26/03/2025
Etiquetas: SP perspectivas economía México calificación crediticia recesión aranceles Trump