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3 de abr. (Axis negocios) -- El gobierno de México logró algo que en principio parecía difícil de alcanzar: un acuerdo para evitar los aranceles recíprocos que el presidente estadounidense Donald J. Trump prometió poner a prácticamente todo el mundo, como parte de un nuevo sistema comercial mediante el cual la Casa Blanca quiere cambiar el balance de comercio mundial.
Al hacerlo, el país parece se despoja, al menos momentáneamente, de un elemento de incertidumbre que ya estaba impactando al frenar la llegada de nuevas inversiones por la falta de certeza que tenían las compañías sobre el futuro de la relación bilateral, de acuerdo con la opinión de los analistas.
Marcelo Ebrard, el secretario de Economía federal, destacó que el país obtuvo el trato preferente que negoció durante el último mes, ya que México y Canadá fueron los únicos socios de Estados Unidos que exentaron el pago de las cuotas recíprocas. Las tres naciones están asociadas en el tratado de libre comercio de Norteamérica, conocido aquí como T-MEC.
En paralelo, los dos socios seguirán sin pagar los aranceles generalizados de 25% --o de 10% para la energía y los compuestos de potasio-- que Trump les aplicó a principios de marzo como represalia por no contener el tráfico de fentanilo y la migración indocumentada a través de sus fronteras, pero que revocó pocos días después para todos los bienes que cumplan con las reglas de origen del T-MEC.
“La estrategia que marcó la presidenta [Claudia Sheinbaum] está funcionando”, dijo Ebrard en la conferencia matutina diaria en Palacio Nacional. “Sí se tiene un trato preferencial, el único tratado que tiene cero [aranceles] es el de México, Estados Unidos y, por ende, Canadá”.
Algunos analistas del sector privado coincidieron en que el acuerdo de cero aranceles para todas las importaciones que cumplan con las reglas de origen del T-MEC es favorable para México, ya que sin ese factor de incertidumbre podría renovarse el impulso del fenómeno de relocalización de empresas hacia el país o nearshoring, que se veía incierto a raíz del regreso de Trump a la Casa Blanca.
“Mantenemos nuestra opinión de que, una vez que las tensiones sobre una guerra comercial disminuyan, México podría emerger más fuerte que los países y regiones competidores, y que el argumento del nearshoring se mantendrá sólido en el largo plazo”, escribieron Miriam Acuña y el equipo de análisis de Grupo Bursátil Mexicano o GBM, en un reporte.
En los últimos meses hubo preocupaciones de los economistas sobre el rumbo que podría tomar la inversión extranjera directa, ya que en el cuarto trimestre de 2024 estos flujos ascendieron a 676 millones de dólares, el monto más bajo para un periodo similar desde 1985 o en casi cuatro décadas. Las nuevas inversiones, por su parte, que suelen asociarse con el nearshoring porque reflejan la llegada de empresas al país, se ubicaron en tres mil 169 millones de dólares el año pasado, un mínimo no visto desde la década de los 90.
Este, a su vez, fue uno de los factores que llevó a los analistas a empeorar sus expectativas de crecimiento económico para 2025, las cuales apuntaban a una expansión anual del PIB de apenas 0.5% en la última encuesta mensual de Banco de México.
No obstante, el acuerdo alcanzado entre los equipos de Sheinbaum y Trump parece reavivar el optimismo sobre una mayor integración entre México y Estados Unidos que a su vez sería benéfica para el nearshoring, lo cual se reflejó en el desempeño bursátil de las empresas de bienes raíces industriales que apuestan por la relocalización para crecer en el largo plazo.
Así, fideicomisos inmobiliarios como Fibra Uno, Fibra Prologis y Fibra Mty perfilaban alzas de entre 1.7 y 4.9% en la jornada del jueves en la Bolsa Mexicana de Valores, mientras que Corporación Inmobiliaria Vesta avanzó 7%.
Claro que aún está por verse si la administración de Sheinbaum podrá obtener las mismas ventajas en el caso de las tarifas de 25% para los autos, que entraron en vigor ayer y que únicamente dejarán de pagarse para el contenido estadounidense utilizado en su producción, así como para las cuotas a las importaciones de acero y aluminio, vigentes desde principios de marzo.
Algunos expertos consideran que esta seguirá siendo una fuente importante de nerviosismo para los mercados y podría ocasionar que variables como el tipo de cambio mantengan un desempeño volátil en el corto plazo.
“Lo más probable es que los mercados esperen más retrasos o exenciones de Estados Unidos, como ha pasado en meses recientes, y de hecho puede que México termine pagando tarifas más bajas que otros países”, dijo el equipo de estrategas de BBVA México liderado por Ociel Hernández, en un reporte. “Pero mientras tanto esperaríamos que el ruido continuara”.
Ebrard dijo que se fijó un plazo de 40 días para negociar mejores condiciones sobre estos aranceles.
Por su parte, Sheinbaum presentó este jueves una propuesta para impulsar a la economía mexicana, a través de un aumento de la producción nacional en sectores como el automotriz, la aceleración de proyectos de infraestructura y el despliegue de inversiones nacionales y extranjeras como parte de los objetivos trazados en el Plan México.
La presidenta también confío en que es posible alcanzar un mejor acuerdo con Estados Unidos y en que, aun con aranceles, el país cuenta con ventajas competitivas que le permitirán salir adelante.
Fecha de publicación: 03/04/2025
Etiquetas: México aranceles Trump EUA inversión nearshoring comercio TMEC economía